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Puntos jonbar o cómo fabricar tu distopía casera

En los últimos meses de confinamiento, casi todas las personas hemos hecho algo casero: pan, dulces, ropa, nuevos peinados… Bien, pues aquí estamos: queriendo crear nuestra propia distopía casera. En un post anterior, recomendábamos el uso de Metrópolis, el juego de rol, en el aula, concretamente en las clases de lengua y de historia. Por un lado, nos sirve para explicar géneros literarios y, por otro, para repasar hechos históricos.

No obstante, uno de nuestros propósitos como editorial es ayudar en el proceso de enseñanza y aprendizaje de forma lúdica, así que, si por algún hecho distópico, no te apetece usar Metrópolis, el juego de rol, como base para este fin, no pasa nada. ¡Vamos a fabricar nuestra distopía!

¿Qué necesitamos?

  • Saber qué es una distopía
  • Querer crear un mundo peor que el nuestro
  • Elegir a partir de qué momento de la historia (universal o nuestra) queremos que comience esa distopía

Primero

Rápidamente, ¿qué es una distopía? Este término se presenta siempre como el antónimo de utopía. Y ambos conceptos parten de la ucronía. Pues bien:

  • La ucronía es un género literario basado en una realidad alternativa que podría haber sucedido, pero que no tuvo lugar.
  • Hablamos de utopía si la realidad alternativa es mejor que nuestro mundo actual.
  • Hablamos de distopía si la realidad alternativa es peor que nuestro mundo actual.

Segundo

Quieres imaginar un mundo indeseable. Bueno, no vamos a cuestionar eso ahora, tus motivos tendrás. Supongo que si estás leyendo estas líneas es porque tienes la decisión tomada.

Tercero

Toca decidir a partir de qué momento quieres que comience tu distopía; dicho momento recibe el nombre de punto jonbar o punto de divergencia y es el concepto sobre el que se sustenta toda distopía. El punto jonbar señala el instante exacto en el que un acontecimiento o hecho se parte por la mitad, se divide en dos, pudiendo la historia así avanzar por dos caminos diferentes: el real y el imaginado. Si andamos por el primero, estaremos haciendo historia; si lo hacemos por el segundo, estaremos dando pie a una ucronía, en este caso, a una distopía.

Si todavía no está muy claro qué es un punto jonbar, vamos a utilizar un ejemplo simple y sencillo: un capítulo de Los Simpson. Seguro que lo has visto, ¿recuerdas cuando Homer quiso arreglar una tostadora y al final creó una máquina del tiempo?

Todo lo que sucede (el mosquito, el pez, el destrozo de todo con el bate) son puntos jonbar que alterarán el futuro de forma irremediable; cuando Homer regresa a su realidad, ya nada es igual. Todos los presentes que encuentra son distopías, menos uno. ¿Sabrías decirnos cuál es el único presente no distópico? Si quieres ver el capítulo completo, pertenece a la sexta temporada y se llama La casa-árbol del terror V.

Y, bueno, si con tu distopía tampoco quieres alterar el discurrir de toda la humanidad, solo quieres explorar una realidad alternativa en tu propia historia, recuerda todas las veces en las que, tras tener una conversación/discusión, has pensado en aquellas palabras mágicas que no se te ocurrieron a tiempo y que te habrían brindado la victoria por el peso de sus argumentos. Plantear una línea del tiempo en el que sí dijeses esas palabras es un punto jonbar; lo que ya no sabemos es si te derivaría a una utopía o una distopía.

Con lo fácil que es alterar el orden de los acontecimientos… Qué casualidad que todo lo que has hecho en tu vida te ha traído a leer este texto. Solo queda que decidas conocer nuestra distopía. ¡Vente!

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